La primera reflexión que quisiera compartir, y no es un truco fácil, es que uno siente que sobra completamente en esta escena, una vez que ya han hablado Luis, Antonio, Pedro, Romina, Alberto, poco puedo aportar yo ya; una vez que Susana ha ejercido de presentadora y maestra de ceremonias, difícilmente puedo aportar algo novedoso, algo original, sobre la figura de David.